Anime · March Comes in Like a Lion
March Comes in Like a Lion: cinco lecturas
Vivir sin tener que demostrar por qué se merece un sitio
Rei Kiriyama aprende muy pronto a calcular qué debe ofrecer para permanecer en una casa. El shōgi le da familia, oficio e ingresos, pero nace en una situación donde la alternativa era perder también el último lugar disponible.
Las dos temporadas rodean esa duda con otras vidas: los hijos de Kōda medidos en su propio hogar, las comidas de las hermanas Kawamoto, la decisión de Hina frente al acoso y jugadores que desean, pierden o persiguen el shōgi de maneras distintas. La obra no cierra las cuentas; modifica las condiciones desde las que Rei puede formularlas.
- Ensayo 1 de 5La condición que nadie pronuncióKōda no exige a Rei que destaque al shōgi; un niño sin otro hogar deduce por sí mismo que esa es la razón por la que puede quedarse.
- Ensayo 2 de 5Perdió a propósitoRei intenta proteger a Kyōko y Ayumu ocultando su fuerza; Kōda convierte esa bondad secreta en prueba de que ellos no pertenecen al mundo competitivo.
- Ensayo 3 de 5No quieren nada de élLas hermanas Kawamoto ofrecen comidas y presencia sin convertir la hospitalidad en un programa sobre aquello que Rei debería llegar a ser.
- Ensayo 4 de 5Ella ocupó aquel lugarHina interviene cuando acosan a Chiho y hereda el blanco; la obra conserva a la vez su decisión, el coste y el hecho de que no logró salvar a su amiga.
- Ensayo 5 de 5¿Llegó el shōgi a ser suyo?Rei eligió el tablero para sobrevivir. La serie no certifica cuándo una necesidad nacida sin alternativa se convierte en un fin realmente propio.