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Non Dubito

SAE y Spinoza · Ensayo 2 · La letra pequeña también sostiene el argumento

Los escolios son más largos que las demostraciones

Una proposición sigue adelante con los nombres introducidos en un escolio. La letra pequeña no es solo un añadido.

Han Qin ·

Una receta tiene pasos numerados: cortar, marinar, poner al fuego, saltear, servir. A un lado, en letra pequeña, aparecen otras indicaciones: no subas demasiado el fuego; si no tienes vino de cocina, también sirve vino amarillo chino; la primera vez es fácil perder el control al saltear.

Nadie habla en los pasos. En la letra pequeña habla alguien que ya ha preparado el plato.

En la Ética, la proposición sería el nombre del plato; la demostración, la secuencia de pasos; el escolio, la letra pequeña. En este libro hay más letra pequeña que instrucciones.

Contar

Hay 130 escolios: catorce en la primera parte, veinticuatro en la segunda, treinta y siete en la tercera y otros tantos en la cuarta, y dieciocho en la quinta.

Un recuento aproximado de las palabras de la transcripción latina utilizada para comprobar el texto da más de 24.000 en los escolios y más de 21.000 en las demostraciones. Las proposiciones mismas son mucho más breves.

Miremos ahora dónde aparece el yo. Las 259 proposiciones no lo utilizan. Asoma de vez en cuando en las demostraciones, normalmente para indicar algo de paso: como he demostrado en la séptima proposición; he dicho que es libre quien se guía solo por la razón. En los escolios, en cambio, vuelve una y otra vez.

Los nombres nacen en el escolio

La segunda parte distingue tres maneras de conocer. La distinción se establece en un escolio de la proposición cuadragésima.

La primera procede de lo que llega por los sentidos a retazos y sin orden, o de lo oído y leído. En adelante, dice, llamaré a ambas cosas primer género de conocimiento: opinión o imaginación. Al segundo, que procede de las nociones comunes, lo llamaré razón. El tercero lo llamamos conocimiento intuitivo.

Tras introducirlos, propone un ejemplo: dados tres números, hay que encontrar un cuarto que sea al tercero como el segundo es al primero. Los comerciantes multiplican el segundo por el tercero y dividen por el primero. Algunos recuerdan lo que les enseñó su maestro, sin demostración; otros lo han probado muchas veces con números sencillos; otros conocen la demostración de la proposición decimonovena del libro VII de Euclides. Pero, si los números son uno, dos y tres, nada de eso hace falta. Cualquiera ve que el cuarto es seis, y lo ve mucho más claramente, porque percibe de un vistazo la proporción del primero al segundo.

La proposición siguiente, la cuadragésima primera, afirma que el primer género es la única causa de falsedad y que el segundo y el tercero son necesariamente verdaderos. La demostración comienza recordando lo dicho en el escolio anterior: todas las ideas inadecuadas y confusas pertenecen al primer género.

Los nombres se han establecido en un escolio. La proposición siguiente los recoge y su demostración cita ese mismo escolio.

Un asno

La última proposición de la segunda parte lleva un corolario: la voluntad y el entendimiento son lo mismo.

Le sigue un escolio muy largo. Spinoza expone cuatro objeciones y las contesta una por una: esto lo concedo, aquello lo niego.

La cuarta trae al asno de Buridán. Si una persona no actúa por libertad de la voluntad, ¿qué ocurriría si estuviera, como el asno, exactamente en medio de dos lados iguales? ¿Moriría de hambre y de sed?

Responde que sí lo concede: si una persona solo siente hambre y sed, y la comida y la bebida están a igual distancia, morirá de hambre y de sed. Se le puede preguntar si un ser así debe contarse como hombre o como asno. Dice que no lo sabe, como tampoco sabe cómo clasificar a alguien que se ahorca, a los niños, a los necios o a los locos.

El escolio cierra la segunda parte.

Al cerrar

En los pasos de una receta no habla nadie. En las demostraciones de este libro sí aparece alguien: nosotros. Hemos demostrado, imaginamos. Esa primera persona plural atraviesa las demostraciones.

El yo está, sobre todo, en la letra pequeña.

Nota SAE opcional

La Primera crítica SAE dice que deducir dentro de unas premisas fijas y unas reglas expresas no agota el juicio. Todavía hay que juzgar dónde se aplican las reglas y qué ámbito se escoge. Dar nombres, elegir ejemplos y formular las objeciones de otro dentro de un escolio tiene una forma parecida, pero no es lo mismo. Es una nota al margen, no una prueba.

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Fuentes y notas de lectura

Reescritura independiente para lectores de español a partir del ensayo chino completo. Los pasajes de la Ética se presentan en versión de esta serie, no se toman de una traducción española moderna. El texto chino se cotejó para el sitio con la transcripción latina de The Latin Library; esta es una fuente de comprobación, no una nueva edición crítica. Tampoco se afirma que sea la página no especificada que utilizó el manuscrito inicial. Las notas finales señalan las partes consultadas y los límites de la lectura.

Notas sobre el texto y las ediciones

Los pasajes principales son el segundo escolio de la proposición 40, la proposición 41 y su demostración, y el corolario y escolio de la proposición 49, en la segunda parte. Los escolios se comprobaron uno a uno siguiendo los encabezados de las cinco partes.

Las cifras de palabras son aproximaciones hechas a partir de las marcas de párrafo de la transcripción latina indicada y de la separación por espacios; no son estadísticas precisas de una edición crítica. No se conserva un número exacto de verbos en primera persona, que exigiría clasificar íntegramente sus formas. Los antiguos términos de la cita pertenecen al texto histórico, no a una clasificación actual de las personas.