SAE en diálogo con la filosofía occidental · Tercera serie
SAE y La consolación de la filosofía de Boecio
Seis lecturas ponen en diálogo a Boecio y SAE: la interlocutora inventada, una definición verdadera que usurpa al yo, la defensa de Fortuna, la prueba circular, la necesidad condicional y el conocimiento según la capacidad de quien conoce. Ningún texto se usa para legitimar al otro; el encuentro sirve para revelar sus cuentas pendientes.
- 01 / 06La interlocutora que tuvo que inventarFilosofía puede reprender y sorprender a Boecio; el libro, sin embargo, no puede certificar por sí solo la independencia de su examinadora inventada.
- 02 / 06La respuesta correcta que se volvió enfermedad«Animal racional y mortal» no es una respuesta falsa. El trastorno comienza cuando una descripción verdadera pretende agotar a quien la pronuncia.
- 03 / 06Que Fortuna defienda su propio casoFilosofía concede a Fortuna una defensa completa, con carga de la prueba y condición de derrota. ¿Qué ocurre luego con el lugar de la adversaria?
- 04 / 06¿Estás jugando conmigo?Un círculo puede ser vicio de la prueba, semejanza con el objeto o motivo para rebajar la autoridad de una tesis. La forma visible no decide sola.
- 05 / 06La necesidad no está en quien caminaSi sé que una persona camina, tiene que estar caminando; mi conocimiento no ha movido sus piernas. La necesidad debe volver a su domicilio.
- 06 / 06Según la capacidad de quien conoceEl ojo y la mano reciben de manera distinta la misma esfera. Boecio asciende por las facultades; SAE conserva el resto de cada recepción.
Reescritura española independiente a partir de la argumentación china y de la edición inglesa, reorganizada para lectores hispanohablantes de filosofía; no es una traducción frase por frase.