Leer Parasyte
Cinco ensayos que parten de un parasitismo fallido y recorren una convivencia que hay que volver a negociar cada día, los cambios que deja una vida salvada, un sacrificio inexplicable y el espacio del corazón humano que ningún cálculo consigue ocupar por completo.
Parasyte comienza con un accidente biológico. Migi no logra alcanzar el cerebro de Shinichi Izumi y solo puede alojarse en su mano derecha. De ese fracaso nace un experimento poco común: dos centros de juicio se ven obligados a compartir un cuerpo sin que ninguno pueda convertirse en su único soberano. El punto de partida no es una victoria humana sobre el invasor.
Estos cinco ensayos no presentan la convivencia como una conversión moral. Migi no acaba convencido de las bondades del humanismo, ni Shinichi se convierte en un parásito. La relación cambia poco a poco entre horarios, peligros, duelo, curiosidad y actos que ninguno de los dos sabe explicar. Los textos revelan el desenlace de toda la serie.
- 1 / 5No logró llegar al cerebroUn estudiante de secundaria se ha quedado dormido con los auriculares puestos. Algo intenta colarse por su oído. Busca el cerebro, pero los auriculares le cierran el paso y acaba entrando por el brazo derecho.
- 2 / 5Volver a negociarlo cada díaUn estudiante de secundaria discute con su mano derecha. Discuten por las horas de sueño. Migi necesita dormir unas cuatro horas al día, pero no puede hacerlo siguiendo el horario de Shinichi: tiene que buscar momentos en que el c
- 3 / 5No podía llorarSu madre ha muerto y Shinichi Izumi no consigue llorar. Sabe que debería sentir el duelo. Intenta encontrar dentro de sí aquello que tendría que sentir. Donde debería estar, no hay nada.
- 4 / 5No sabía por qué lo había hechoUna explanada en un parque. Una unidad policial de élite, enviada para acabar con los parásitos, ha formado un cerco. En el centro hay una mujer con un bebé en brazos.
- 5 / 5En el corazón queda sitioCinco parásitos dentro de un cuerpo. No son cinco seres independientes apretujados en un mismo espacio. Los han combinado en uno, sometido a la voluntad de uno de ellos. El organismo resultante se llama Goto. Es el ser más poderos