Una frase coloca a las mujeres junto a los hombres mezquinos: si se los acerca, se vuelven insolentes; si se los aleja, se quejan. Alimentó la misoginia durante siglos. La falta de contexto no la absuelve y «era su época» no basta. Tal como está escrita, la rechazamos.
Tampoco permitimos que una oración cierre a todo Confucio. En otros lugares enseña sin reducir al alumno a su nacimiento y exige atención a cada interlocutor. No hace falta disolver la tensión. Una persona puede no alcanzar sus mejores principios.
Disentir no es borrar el archivo. Es conservar las palabras, decir qué resulta inaceptable y seguir sus efectos. Excusarlas porque proceden de un sabio o abandonar el libro entero por ellas son dos modos de delegar el juicio. Aquí la contradicción permanece abierta.
Reescritura española independiente a partir de las ediciones china e inglesa. El desarrollo completo se encuentra en la edición de investigación al final de la serie.