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Non Dubito

Volver a abrir el Zhuangzi · Ensayo 14 · La calabaza grande y el árbol chu

¿Es inútil la calabaza o solo piensas en llenar recipientes?

Huizi encuentra fallos reales en una calabaza enorme. Lo que queda por preguntar es si esos fallos bastan para decidir todo lo que puede ser.

Han Qin ·

Huizi cultivó una calabaza enorme y después la rompió.

El rey de Wei me dio semillas de una calabaza grande. Las planté y el fruto alcanzó una capacidad de cinco shi. Si lo usaba para contener agua, no resistía; si lo partía para hacer cazos, resultaban demasiado grandes y no había dónde acomodarlos. No es que no fuera grande: como no servía para nada, lo rompí.

Las semillas eran del rey de Wei; el fruto tenía una capacidad de cinco shi. Pero no resistía lleno de agua y, partido en cazos, era demasiado grande para resultar práctico. Huizi lo rompió no porque no fuera grande, sino porque su tamaño no servía. Zhuangzi pregunta por qué no lo usó como un gran flotador para vagar por ríos y lagos. Algo ya descartado adquiere de pronto otra forma en la conversación. La cosa sigue siendo la misma, pero quien iba a usarla tiene que volver a pensar.

1. Lo que faltó decir antes de romperla

Las observaciones de Huizi no tienen por qué ser falsas. No contener el agua y resultar incómoda como cazo son problemas concretos. Que a Zhuangzi se le ocurra otra manera no borra las dificultades anteriores. Pero «no sirve para estos usos» aún no es «no tiene ningún uso». Entre ambas afirmaciones hay un paso que la costumbre omite. Una calabaza sirve para contener cosas: un uso tan conocido deja de aparecer como una opción y parece una obligación de la cosa misma. Si no la cumple, se la declara un fracaso.

La respuesta de Zhuangzi hace reaparecer la condición omitida: ¿con qué uso la has puesto a prueba? Si, en vez de llenarla, dejamos que sostenga a alguien en el agua, ¿su tamaño sigue siendo solo un defecto? Es una propuesta de la fábula, no un diseño de flotador ya ensayado. Lo importante es el giro de la imaginación; el texto no garantiza la seguridad de nadie en el agua real.

2. Entre medias hay una receta

Antes de proponer el nuevo uso, Zhuangzi cuenta otra historia. Una familia de Song posee un remedio para evitar las grietas de las manos. Durante generaciones lo ha usado para lavar fibras de seda. Un visitante paga por la receta y más tarde la lleva a una batalla naval en invierno, obtiene una victoria y recibe un feudo.

La capacidad de evitar que se agrieten las manos es la misma. Unos obtienen con ella un feudo; otros no salen del lavado de la seda. La diferencia está en el uso.

Proteger las manos es una misma capacidad; entornos de uso distintos producen resultados muy diferentes. No hace falta leerlo como una superioridad del comercio sobre el trabajo manual, y menos aún declarar moralmente mejor el uso militar porque el relato cuente una victoria. Dentro de esta conversación muestra que el uso existente no agota las posibilidades de la receta. Huizi quizá no tenga delante algo absolutamente inútil, sino algo cuyo uso adecuado todavía no ha encontrado. Zhuangzi no se limita a decir en abstracto que hay que cambiar de perspectiva: primero hace que una misma cosa actúe de manera distinta en dos situaciones concretas.

3. La inteligencia también puede dejar de revisar una premisa

Huizi resulta cómico en muchas de estas conversaciones. Pero, si lo tratamos solo como a un tonto, la historia queda demasiado lejos de nosotros. Sabe distinguir, encontrar problemas y explicar dónde falla esa calabaza. La dificultad puede estar no en razonar, sino antes de empezar: ya ha decidido lo que quiere que haga. También ocurre en nuestro trabajo. Una tabla, un procedimiento, un producto o el desempeño de alguien se miden desde un uso conocido. Cuanto mejor dominamos esa medición, menos sentimos la necesidad de explicar el uso mismo.

Zhuangzi habla de una mente obstruida, como si algo la taponara. La imagen invita a pensar que a veces no ocupan el espacio ideas absurdas, sino métodos que normalmente funcionan muy bien. No son erróneos en todas partes. Solo que, al llenarlo todo, dificultan la entrada de otras posibilidades.

4. Huizi trae también un árbol

En el pasaje siguiente, Huizi describe un gran árbol chu. Su tronco abultado no se ajusta a la cuerda del carpintero; sus ramas torcidas no admiten compás ni escuadra. Crece junto al camino y los carpinteros ni lo miran. Huizi no viene solo a hablar de jardinería. Añade que las palabras de Zhuangzi son iguales: grandes e inútiles, nadie las quiere. Conviene conservar esa dirección del comentario. Hablan de calabazas y árboles, pero también del valor de las palabras que están diciendo. Zhuangzi debe responder no solo por el destino de un objeto, sino por si merece existir una manera de hablar y vivir que no encaja en la norma.

Empieza por un pequeño depredador hábil para atrapar animales, que sin embargo puede caer en una red; después, por un buey enorme incapaz de cazar ratones. Una capacidad puede ayudarnos y también llevarnos al peligro. Ser grande tampoco significa servir para cualquier tarea. Solo después aparece la escena bajo el árbol:

¿Por qué no lo plantas en la tierra de ninguna parte, en una llanura inmensa, y paseas sin ocupación a su lado, libre para dormir bajo él? No morirá antes de tiempo por el hacha, nada le hará daño. Si no hay uso para él, ¿de dónde vendría su aflicción?

Dejarlo crecer en un espacio abierto, pasear a su lado, acostarse un rato debajo. No servir como madera le permite evitar una clase de daño: el del hacha.

5. No hace falta fundir las dos respuestas en una

Solemos resumir estos pasajes como la utilidad de lo inútil. La fórmula capta el giro, pero aún podemos distinguir las respuestas. La calabaza recibe otro uso. El árbol no recibe simplemente un puesto de trabajo nuevo. La forma que el carpintero rechaza puede permitirle seguir creciendo y a las personas descansar a su lado. El original sí habla de evitar una muerte por el hacha: no podemos negarle la idea de preservarse al quedar fuera del uso. Pero preservarlo no es solo encerrarlo en un depósito. Bajo el árbol hay paseo y sueño, un tiempo compartido sin prisa por transformarlo en otra cosa.

Podemos llamar útiles a la sombra y al descanso. Al hacerlo, sin embargo, ya hemos cambiado la relación: no hace falta talarlo para que su valor se haga efectivo. No tiene que perder primero su propia forma para entrar en la vida humana.

6. «No encaja» dejaba todavía media frase por decir

Hay un juicio actual parecido a no ajustarse a la cuerda del carpintero: esa persona no encaja en el puesto. Puede estar fundado. La falta de una capacidad o una dificultad real de cooperación no desaparecen al leer a Zhuangzi. Pero no encajar expresa una relación entre la persona y el puesto; al repetirse, puede reducirse a un juicio sobre la persona: no vale. «No tiene liderazgo» puede significar que no organiza bien este trabajo concreto o simplemente que no se parece a quienes solemos ascender. «Esto no tiene valor» puede querer decir en realidad que no encaja en el modelo de negocio actual.

No tenemos que declarar falsa de antemano toda evaluación. Recuperar la media frase omitida permite preguntar si el problema está en la persona, en el puesto o en el desajuste entre ambos. A veces hay que aprender; a veces, cambiar de posición; a veces, modificar la evaluación. Confundir las tres posibilidades en una sentencia sobre la persona dificulta resolver lo concreto.

7. Si eres tú quien está siendo medido

Desde el otro lado, el relato se acerca más. Te dicen que no encajas y piensas que todavía no has encontrado dónde encajas de verdad. Esa idea puede ayudarte a seguir buscando; no hace falta burlarse de ella como de un mero consuelo. Pero la historia puede acompañarte un poco más: aunque todavía no encuentres otro sitio, no tienes que dejar tu persona entera en suspenso a la espera del veredicto de quien quiera utilizarte. Aquí una persona no es, al fin y al cabo, una calabaza. La calabaza no expresa deseos propios; la persona sí. No se trata solo de que un gestor más listo descubra para qué sirvo, sino también de a qué quiero dedicar mi vida y de si puedo rechazar un uso.

La presión de los ingresos y de las oportunidades no desaparece. «Eres más que tu trabajo» no paga las facturas. Puede proteger otra cosa: que, mientras buscas cómo vivir, no tengas que creer además que no mereces una vida digna porque de momento nadie te necesita.

8. Ya la había roto

Volvamos al principio: Huizi no había dejado la calabaza apartada por un tiempo. Ya la había roto. Eso introduce algo de demasiado tarde en la discusión. Cuando se propone otro uso, la calabaza que tenía delante ya no podrá probarlo. Un juicio no siempre se queda en una opinión: después puede venir una intervención. Se cancela una dirección, se aparta a una persona, se borra una posibilidad que aún no se había explicado. Cuanto más irreversible sea la decisión, más conviene preguntar antes de actuar cuánto sabemos realmente.

No se exige no decidir nunca. Los recursos son limitados y hay que elegir. Pero «ahora no he encontrado un lugar adecuado» no debería convertirse en «no existe ningún lugar para esto». Al final, el árbol sigue en pie. Alguien puede pasear a su lado y dormir un rato debajo. No todas las historias necesitan terminar con un uso mejor. A veces, no haberlo roto todavía ya deja un poco más de espacio para lo que venga después.

Texto y notas de lectura

Reescritura independiente para lectores de español a partir del ensayo chino completo. El inglés existente se escribió también de forma independiente, y las versiones en chino simplificado y tradicional ofrecen el texto íntegro. Los pasajes clásicos de la serie se presentan en versión española para estos ensayos, no como traducción completa de la obra antigua. Las comparaciones contemporáneas y las interpretaciones desarrolladas son lecturas del autor, no sucesos adicionales relatados en el original. Los enlaces a la investigación remiten a las versiones existentes en inglés y chino.

Pasajes, interpretaciones y fuentes

Pasaje e interpretación: Vagabundeo libre.

La página china conserva las citas clásicas; la narración inglesa se escribió de nuevo para esta edición. Aquí los pasajes se ofrecen en versión española independiente. Las comparaciones contemporáneas y los desarrollos interpretativos pertenecen a la lectura del autor: no son episodios adicionales que el texto antiguo relate.