Non DubitoEssays in the Self-as-an-End Tradition
← Rashōmon y En el bosque: tres lecturas
Literatura universal · Ryūnosuke Akutagawa
Ensayo 3 de 3

Una cosa no se movió

La imposibilidad de reconstruir toda la escena no convierte en relativos la muerte, la violación ni la responsabilidad del agresor.

Aug 31, 2026 · Han Qin (秦汉) · Reescritura española
Aviso de spoilers: Se comentan completos «Rashōmon» y «En el bosque», incluidas las confesiones incompatibles y la daga desaparecida.

La daga ausente

El leñador que encuentra el cadáver describe la ropa, la sangre, una cuerda y un peine, y afirma que no había arma. Sin embargo, Masago dice haber usado su daga y Takehiro asegura que se suicidó con ella antes de que alguien la retirase. El texto deja al leñador bajo sospecha sin condenarlo. La película de Kurosawa dará una respuesta, pero el cuento no. Hasta el testigo aparentemente desinteresado selecciona detalles, y su afirmación espontánea de que faltaba la daga abre una grieta en la transparencia de su voz.

Siete voces interesadas

El monje recuerda la fragilidad de la vida; el policía añade viejos crímenes a la reputación de Tajōmaru; la madre defiende el carácter de su hija. Ninguno presenció el centro del suceso, pero tampoco ofrece una cámara neutral. Cada declaración hace algo para quien habla: lamenta, acusa, protege o conserva una imagen. Akutagawa termina sin juez ni narrador omnisciente. La incomodidad obliga a aceptar que algunas secuencias, motivos y percepciones no poseen ya un original completo que el lector pueda consultar.

El mínimo que todos dejan intacto

De ahí no se sigue que todo sea equivalente. Takehiro está muerto. Masago fue violada. Tajōmaru cometió esa agresión y él mismo la relata como conquista. Las versiones disputan quién decidió la muerte, qué mirada circuló y en qué orden ocurrieron los gestos; ninguna consigue borrar esos hechos. Permanecen no porque un testigo puro los certifique, sino porque sostienen incluso las identidades rivales: el orgullo del bandido, la desgracia de la esposa y la humillación del samurái los necesitan como punto de partida.

Relatos móviles, daños inmóviles

Decir «cada cual tiene su verdad» confunde dos planos. Las intenciones y significados existen ya atravesados por la perspectiva; una muerte y una violación ocurrieron también en cuerpos que ninguna perspectiva recompone. En «Rashōmon», el criado obtiene una historia antes de dañar; en «En el bosque», los personajes construyen historias después. En ambos casos el relato permite seguir siendo cierta clase de persona. Akutagawa extiende esas credenciales sobre la mesa y deja visibles debajo los pocos hechos que ninguna de ellas logra tapar.

Obra analizada: Ryūnosuke Akutagawa, Rashōmon and In a Grove. Reescritura crítica independiente basada en «Rashōmon» (1915) y «En el bosque» (1922), de Ryūnosuke Akutagawa.