Sobre esta edición
Nota de esta edición: Reescritura independiente a partir del original chino. La página original permite alternar entre chino simplificado y tradicional; el original incluye pequeñas correcciones de ambientación, cronología y formulaciones demasiado tajantes. Esta versión incorpora los ajustes puntuales indicados en las notas del paquete. Las palabras de los personajes se recrean para este ensayo; no se presentan como subtítulos oficiales.
Nunnally anuncia por televisión que va a restablecer la Zona Administrativa Especial de Japón.
Lelouch la mira desde el otro lado de la pantalla.
No se alegra. Empieza a calcular cómo desbaratar el proyecto.
Una razón repetida decenas de veces
Aclaremos primero quién es ella.
Nunnally es la hermana pequeña de Lelouch. Estaba presente cuando asesinaron a su madre. Desde aquel día no puede ver ni ponerse en pie. Su padre envió a los dos hermanos a Japón como rehenes políticos. Estalló la guerra; lograron sobrevivir ocultando su identidad y encontraron en la academia una vida ordinaria que debían proteger con mucho cuidado.
Lelouch respondió a todo aquello haciéndose una promesa: construiría un mundo amable donde Nunnally pudiera vivir.
Lo ha dicho decenas de veces. A C.C., a Suzaku, a sí mismo. Vuelve a decirlo antes de casi todas sus grandes decisiones.
Esa frase es el motor de la obra entera. Detrás de cada plan, cada sacrificio, cada mentira, aparece siempre el mismo nombre.
Ella sí ha dicho lo que quiere
El problema es que Nunnally también ha dicho lo que quiere. Con toda claridad. Más de una vez.
Quiere estar con su hermano.
Dice que así ya está bien. Que le gustaría verlo un poco más feliz. También ha deseado un mundo en el que las personas se traten con bondad. Pero un deseo expresado de ese modo no es un plan de operaciones militares.
Nunca ha pedido una guerra.
Lelouch no ha dejado de escucharla. La escucha con mucha atención; le importa cada palabra que dice su hermana.
La ha escuchado y luego ha decidido que lo que ella dice no cuenta.
Desde su perspectiva tiene razones de sobra: es demasiado joven, no ve, no conoce el mundo exterior, necesita protección. Todas esas razones se sostienen.
Juntas, sin embargo, facilitan un desplazamiento: proteger el juicio de alguien puede convertirse, casi sin darnos cuenta, en sustituirlo. No hay una frontera claramente señalizada entre ambas cosas. Al cruzarla no se oye nada.
La vez que actuó por cuenta propia
En la segunda temporada, Nunnally hace algo que nunca había hecho: da un paso al frente.
Acepta el puesto de gobernadora del Área 11. No lo ha dispuesto Lelouch ni es lo que él desea. Ella va y su primera iniciativa consiste en recuperar el proyecto de zona especial que Euphemia no llegó a llevar a término.
Es su criterio político, su manera de actuar, su decisión. Por primera vez no aparece como alguien a quien otro debe proteger, sino como una persona que hace algo.
¿Cómo reacciona Lelouch?
Lo trata como un obstáculo que debe desmontar. Diseña una respuesta: un millón de participantes se presentan vestidos de Zero y reclaman que se les aplique la expulsión del país pactada para él. Así vuelve contra el proyecto la lógica de ese acuerdo.
Tiene razones. Incluso razones bastante buenas: puede ser una trampa, su padre puede estar utilizándola, una zona especial operativa privaría de legitimidad al movimiento de resistencia.
Pero las razones no son lo importante aquí. Lo importante es el reflejo.
Su hermana hace, por primera vez en su vida, algo que le pertenece por completo. Su primera reacción es buscar la forma de deshacerlo.
Una razón, no un fin
Ya podemos formular el juicio central de este ensayo.
La función que Nunnally cumple en la obra no es la de un fin.
Es la de una razón.
Las palabras parecen cercanas, pero designan cosas muy distintas. Un fin es aquello hacia lo que se dirige la acción. Una razón puede ser el puntal con el que sostenemos otra cosa. Y el puntal no es aquello que está siendo sostenido.
Detrás de cada acto de Lelouch cuelga la misma frase. Mueren personas: es por Nunnally. Engaña a sus amigos: es por Nunnally. Sacrifica una unidad entera: es por Nunnally.
Ella es lo que le permite soportar todo eso.
Ahí está lo más difícil de desmontar de un «lo hago por ti». Desde fuera es imposible refutarlo: no podemos demostrar que una persona no actúe sinceramente por otra. Desde dentro tampoco se puede rechazar, porque rechazarlo impone un precio que casi nadie está en condiciones de pagar:
Si Nunnally dice «yo no quiero esto», todos aquellos muertos habrán muerto para nada.
En cuanto hable, será ella quien haya defraudado. Tendrá que responder por los cadáveres.
La han encerrado en un lugar desde el que no puede decir que no. Y lo que la encierra no es el Geass.
El ensayo anterior trataba de una fuerza sobrenatural capaz de arrancarle el «no» a una persona. Este trata de otro método. No requiere poderes, ni contacto visual, ni infracción alguna de la ley. Visto desde fuera, parece amor.
El otro hermano
Hay una versión aún más fría de lo mismo.
Rolo es un hermano fabricado. Desde muy pequeño, la Orden del Geass lo ha criado como asesino. No tiene pasado, ni familia, ni nada fuera de un nombre. Lo colocan junto a Lelouch para interpretar a un hermano inexistente. Su misión es vigilarlo.
Cuando Lelouch recupera la memoria, descubre el engaño.
Y decide seguir actuando. Sigue llamándolo hermano y tratándolo con afecto, mientras lo clasifica mentalmente como un recurso del que puede deshacerse en cualquier momento.
Después, Rolo mata a Shirley. Lelouch decide eliminarlo. Disimula esa intención bajo unas palabras que parecen salirle del corazón: son hermanos, lo necesita. Son falsas. Lelouch planea que Rolo muera durante una misión.
Pero el rescate final ocurre después y en otras condiciones. Lelouch ya ha rechazado a Rolo y le ha confesado que lo utilizaba. Aun así, Rolo decide salvarlo. Lelouch intenta detenerlo, pero él sigue empleando su Geass más allá de lo que su cuerpo puede soportar. Consigue sacarlo de allí y muere en sus brazos.
Sus últimas palabras vienen a decir esto: sabe que lo han usado como un instrumento. Sin embargo, en el tiempo que pasaron juntos hubo algo verdadero para él, algo que le permitió sentirse humano. Salvar a Lelouch es ahora una decisión suya, no una orden de quien fingía ser su hermano.
Alguien tratado como un instrumento desde que nació solo ha recibido una forma de calor humano en toda su vida, y le llegó a través de una relación fabricada. Su elección final no borra la manipulación anterior. Pero esa manipulación tampoco convierte su última elección en una orden ajena.
Pensemos un poco más. Si Lelouch tiene un hermano llamado Rolo es porque su padre ha usado el Geass para implantarle unos recuerdos y un familiar falsos. Lo vimos en el ensayo anterior.
Ahora utiliza aquella relación familiar falsa que le habían implantado para mantener a Rolo ligado a él.
Dos hermanos menores
Lelouch tiene, por tanto, dos hermanos menores.
Una es de verdad. El otro fue inventado.
En sus planes, una es su razón. Al otro lo trata como un instrumento.
En la manera en que dispone de sus vidas, ninguno encuentra un lugar como fin por derecho propio.
Esto no significa que no los quiera. Su amor por Nunnally es de lo más verdadero que hay en la obra. Ha llorado por Rolo, y esas lágrimas tampoco eran falsas.
La cuestión nunca fue si hay sentimientos. Es esta: para saber si una persona cuenta como un fin en tu vida, no hay que medir cuánto has hecho por ella. Hay que ver si alguna vez le has pedido su parecer.
Nunnally llega viva al final. Ocupa aquel puesto y recibe un mundo que no había pedido.
Y en dos temporadas, a lo largo de cincuenta episodios, nadie le ha preguntado ni una sola vez.
En el próximo ensayo
Pero esto no le ocurre solo a Lelouch.
En la serie hay otros que quieren arreglar el mundo. Dos de ellos proponen soluciones más radicales, más eficaces y de mayor alcance que la suya. Y ambos son aterradoramente sinceros.
Uno quiere que nadie vuelva a tener secretos.
El otro quiere que todos tengan miedo para siempre.
De ellos trata el próximo ensayo.
Estos ensayos se basan en los cincuenta episodios de las temporadas R1 y R2 de Code Geass: Lelouch of the Rebellion. No abarcan la trilogía recopilatoria, las películas posteriores ni las obras derivadas.