A Yan Hui, Confucio le habla de dominarse, volver al rito y respetar cuatro límites. A Zhonggong le pide tratar a los demás como huéspedes importantes y no imponerles lo que él mismo no desea. A Sima Niu sólo le dice que la persona ren habla con cautela.

Ninguna contestación es una definición de diccionario. El alumno más fuerte recibe una responsabilidad amplia; el futuro gobernante, una forma de no usar a otros como instrumentos; el ansioso Sima Niu, cuyas palabras corren demasiado, un freno preciso. La escala cambia con el siguiente paso.

Sumar las tres prescripciones no produce el ren entero. Quizá negarse a entregar el todo forme parte de la enseñanza. Una palabra grande permite hablar sin mirar a nadie; Confucio la devuelve cada vez a una vida concreta.

Reescritura española independiente a partir de las ediciones china e inglesa. El desarrollo completo se encuentra en la edición de investigación al final de la serie.