Cuando se reemplaza un postulado
No es sacar una piedra del cimiento
La metáfora del edificio sugiere que cambiar un postulado derrumba el conjunto. La Crítica usa una red de dependencias. Si se retira P, las afirmaciones que dependen de P pasan a «revisión pendiente»; no se vuelven falsas automáticamente.
Algunas hallarán otro apoyo, otras sobrevivirán con menor alcance y otras caerán. La propagación entrada por entrada es más exigente que elegir entre colapso total e intacta continuidad.
Conservar direcciones históricas
Incluso una afirmación hoy inutilizable mantiene su dirección anterior: ¿bajo qué premisas y rama tenía validez? Borrar esa historia impide entender el cambio teórico.
Un nuevo candidato a axioma requiere prueba performativa, prueba de reducción y registro público con sus dependencias. Llamarlo «axioma» no lo asciende al punto cero.
La filosofía aparece en lo que asume
Dos teorías pueden compartir axioma y escoger postulados distintos. Su singularidad reside menos en cuánta necesidad proclaman que en qué compromisos firman y qué costes rastrean.
Revisabilidad no es descuido. Exige razón del cambio, mapa de efectos, dirección antigua y nuevas preguntas. La Crítica no promete un sistema irrompible, sino uno capaz de mostrar cómo se repara.