Por qué el sujeto no termina su propio retrato
Ponerse sobre la mesa
En el conocimiento de sí, el sujeto observa y a la vez se convierte en objeto. Diario, diagnóstico y biografía tallan una imagen. Sin embargo, la experiencia de haber escogido y completado esa imagen todavía no formaba parte del objeto delimitado.
Aunque describa con exactitud mi yo de ayer, el yo de hoy ha tomado una decisión nueva al terminar. El agente avanza mediante el acto que intenta fijarlo. La incompletud no es solo un error corregible: el propio cierre vuelve a producirla.
Un límite móvil, no un núcleo secreto
No hace falta convertir la cosa en sí del sujeto en un yo verdadero y misterioso detrás de sus apariencias. La Crítica no inventa otra sustancia; nombra la separación operativa entre quien actúa y el producto de su acción.
El límite depende del objeto. Describir una piedra y describirse a uno mismo no dejan el mismo resto, porque en el segundo caso el operador puede cambiar durante la operación. La cosa en sí es un nombre-límite plural.
Modelos útiles sin suplantar a la persona
Un autorretrato incompleto puede servir. Los modelos de carácter, los valores declarados y la historia personal ayudan a decidir. Se vuelven ilusorios cuando cierran el futuro y hablan en nombre de la persona entera.
13DD, 14DD y 15DD nombran al sujeto de sí, al sujeto como fin y al sujeto autolegislador. Hacen posibles fines y leyes propios, pero no fijan para siempre a su autor. El sujeto puede tallarse; quien da el último golpe siempre es más reciente que la estatua.