No sabe decir por qué
La acción de Madeline empieza antes que su explicación. La montaña no causa su ansiedad ni la cura; hace visible en el movimiento lo que ella ya traía.
La escena jugada
Cuando le preguntan por qué sube, no sabe responder. La empresa parece absurda, pero no poder explicarla del todo no demuestra que el fin sea falso o prestado.
Lo que sucede ahí
Las fresas opcionales no sirven para nada. Precisamente por eso son pequeños objetivos propios. Subir y recogerlas evita entregar todo valor a la eficiencia.
La pregunta para quien juega
En la cima la ansiedad no ha desaparecido y la montaña no es menor. El sentido no reside en curar un síntoma, sino en haber sostenido hasta el final una acción que al principio no podía justificar.
Esta edición en español es una reescritura autónoma atenta tanto al relato como a los actos de juego. Contiene spoilers.