Un grupo pacífico parece no mostrar conflictos. Sin embargo, el silencio puede ocultar un problema en vez de probar su ausencia.

Si quien objeta es culpable de romper el ambiente, el grupo pierde primero información y después confianza.

Convivir bien significa poder mostrar una diferencia sin que aparezcan de inmediato venganza o expulsión.

El momento y la forma importan: evitar la humillación pública, nombrar el punto preciso y dejar tiempo para responder.

La paz no es falta de ruido. Es capacidad de reorganizar la acción común después de que el desacuerdo se haga visible.