Educación y vivienda pueden ofrecer oportunidades enormes. No hay que disculparse por disponer de recursos.
Si solo están disponibles para la escuela, profesión y forma de vida elegidas por los padres, crecen las opciones y se estrecha la dirección.
Con la edad deben volver al hijo presupuesto, información y margen de error. Borrar toda consecuencia tampoco enseña.
El dinero puede reducir peligros sin representar una vida. Su mejor función es fortalecer las condiciones del juicio propio.
El coste de un error que un hijo puede soportar depende de su edad y de si puede repararse. Podemos evitar la catástrofe sin reponer de inmediato cada pérdida. Vivir pequeñas consecuencias también forma parte de la libertad que dan los recursos.