Pagar estudios o resolver una crisis puede hacernos sentir con derecho sobre las decisiones siguientes.
Una ayuda condicionada puede anunciar desde el inicio cantidad, uso y devolución. Quien recibe responde por ese acuerdo.
Añadir después «por eso debes elegir esta profesión» convierte el apoyo pasado en gobierno.
Gratitud y obligación concreta no son propiedad sobre una vida. La buena ayuda amplía el espacio en que el otro podrá elegir.
Quien ayuda también puede proteger sus límites y terminar el apoyo. Hay que distinguir la decisión de dejar de ofrecer una condición del derecho, que no existe, a mandar después sobre la vida de otro.