Según los criterios comunes, la carrera política de Confucio fracasa. Recorre los Estados sin hallar al gobernante dispuesto a emplearlo como espera. Un portero lo resume así: ¿no es el hombre que sabe que algo es imposible y, sin embargo, lo hace? Los discípulos conservaron la pulla.
No desconoce las probabilidades. Separa dos preguntas: ¿esta acción es necesaria?, ¿tendrá éxito? Esa separación no autoriza cualquier medio. Confucio rechaza matar a un adversario; un fin justo no purifica el instrumento.
El portero mide una vida por su llegada y la encuentra absurda. Al preservar sus palabras, los discípulos parecen contestar: sí, ése es nuestro maestro. Un proyecto puede fracasar sin volver inútiles todos sus actos, igual que un proyecto victorioso puede seguir siendo injusto.
Reescritura española independiente a partir de las ediciones china e inglesa. El desarrollo completo se encuentra en la edición de investigación al final de la serie.