Zai Wo considera excesivo el luto de tres años. Confucio no se limita a repetir la norma. Le pregunta si durante ese tiempo podría comer buen arroz y vestir ropa hermosa con tranquilidad. Zai Wo dice que sí. Entonces, responde el maestro, hazlo.

Después de que se marcha, Confucio lo critica con dureza. Los tres años corresponden al tiempo en que un niño depende por completo de sus padres. No oculta ni su juicio ni sus razones. Aun así, no llama de nuevo al discípulo para convertir su elección en obediencia.

Respetar a alguien no equivale a aprobar todo lo que decide. Confucio argumenta, juzga y deja la acción en manos de quien tendrá que asumirla. La libertad no es una habitación sin desacuerdo; es el lugar que una persona conserva después de escuchar un desacuerdo verdadero.

Reescritura española independiente a partir de las ediciones china e inglesa. El desarrollo completo se encuentra en la edición de investigación al final de la serie.