La estadística: cuando el número deja de medir el trabajo y empieza a fabricarlo
Notas, delitos y tasas de resolución muestran parte de la realidad; unidos a premios y castigos se vuelven el producto que todos deben crear.
La escena
La policía reclasifica crímenes o deja cadáveres fuera de su jurisdicción. La escuela enseña a superar el examen. El terreno no ama necesariamente mentir: se adapta al único idioma que asciende.
La estructura
Medir sigue siendo necesario. El giro llega cuando el indicador deja de representar la realidad y la realidad se recorta para ajustarse; víctimas, aprendizaje y personas fuera de la tabla dejan de existir.
La pregunta abierta
¿Puede una institución desconfiar de sus buenos números? Debe celebrar mejoras sin quitar sitio a quien cambió la medición o nunca fue contado.
Reescritura española independiente de las lecturas china e inglesa. Seis instituciones, dos leyes personales, cuatro muchachos y un montaje final que casi lo repite todo. Contiene spoilers completos.