SAE y Descartes · Ensayo 5 · Una letra y dos usos
La mosca que se convirtió en música
Una mosca pasó a ser música. Se ve la diferencia que quedó en el texto; no todo lo que pensaron quienes lo tuvieron en sus manos.
Bucéfalo era el caballo de Alejandro, célebre en los libros antiguos. En este volumen aparece porque Gassendi lo utiliza en una comparación.
Una pregunta
Descartes dice que la mente no es una cosa extensa. A Gassendi no le basta: eso explica qué no es, pero no qué es. ¿Basta saber que algo no es otra cosa para tener una verdadera idea de ello?
Entonces pregunta: si alguien solo sabe que Bucéfalo no es una mosca, ¿tiene ya una idea clara y distinta de Bucéfalo?
La mosca está bien elegida. Entre un caballo famoso y una mosca hay tanta distancia que saber que no es una mosca todavía no dice nada sobre qué es.
En la respuesta aparece la música
En latín, mosca es musca; música, musica. Solo cambia una letra.
En la respuesta de Descartes la palabra se ha convertido en música.
Responde con dos frases. La primera dice: al afirmar que la mente carece de extensión no pretendía explicar qué es, sino advertir de su error a quienes la creen extensa. Sería como negar que Bucéfalo sea música ante alguien que se empeña en afirmarlo: esa negación no sería inútil.
Esa frase seguiría funcionando si devolviéramos la mosca a su lugar. Si alguien sostiene que Bucéfalo es una mosca, negarlo tampoco resulta inútil.
La segunda es distinta. Gassendi añade en ese mismo pasaje que, puesto que la mente utiliza un cuerpo extenso, también ella debe ser extensa. Descartes replica: su inferencia no es mejor que esta otra. Bucéfalo relincha o muge; emite, por tanto, unos sonidos que pueden incluirse en la música; luego Bucéfalo es música.
Sin la música, esta segunda frase desaparece. Aquí Descartes ya no está recogiendo las palabras del adversario: ha construido una comparación propia.
Las dos músicas de ese pasaje no son, por tanto, la misma. La primera ocupa el lugar de la mosca de Gassendi. La segunda pertenece a Descartes.
Alguien lo señaló
Tres años después, Gassendi publicó su nueva réplica en un volumen grande y señaló el cambio. Esta serie conoce sus palabras a través del folleto de un adversario del que hablaremos enseguida. Según ese testimonio, el aviso fue cortés: veo que usted compara a Bucéfalo con la música, ya sea deliberadamente o por una lectura equivocada; yo, conforme al sentido común y a lo que compuso el impresor, lo comparaba con una mosca.
Gassendi deja abiertas ambas posibilidades: deliberación o lectura equivocada.
Descartes diría después, en una carta, que no había tenido tiempo de contestar al volumen grande. El destinatario era precisamente quien traducía para él las Objeciones y Respuestas. Al ver la situación, este había pedido a varios amigos que extractaran los argumentos más fuertes del libro y los enviaran a Descartes. La carta responde a ese resumen.
Los editores de las Obras explican que no se ha encontrado el resumen. Los materiales utilizados en esta serie no permiten saber si Descartes llegó a ver esta página.
El paso al francés
Tres años más tarde apareció la edición francesa.
Quien dejó constancia de lo ocurrido fue Revius, en 1650. Escribió un folleto dedicado a combatir a Descartes, transcribió literalmente los dos pasajes franceses y anotó las páginas. También las palabras anteriores de Gassendi nos llegan por su cita. Todos esos detalles pasan por su testimonio, y era un adversario: esa condición debe acompañar al relato.
Según su registro, en el lado de Gassendi se tradujo mosca; en el de Descartes, música. Ninguno cambió. En francés la distancia entre las palabras es mucho mayor que en latín: hoy se escriben mouche y musique. Ya no se trata de una sola letra.
Revius anotó también otro detalle.
Lo que sí cambió el traductor
En la segunda frase latina, el caballo relincha o muge.
En francés solo relincha. El mugido ha desaparecido.
Revius lo explica así: el traductor advirtió que mugir no correspondía a un caballo y lo suprimió; por lo demás, según su cotejo, dejó el texto como estaba.
El mugido eliminado pertenecía a la segunda frase, la comparación que Descartes había creado por su cuenta. La música de la primera, que ocupaba el sitio de la mosca, quedó intacta según ese testimonio.
Lo que el papel no cuenta
El texto no dice si el traductor advirtió lo de la mosca y la música.
Si hubiera querido corregirlo, estaba claro dónde hacerlo. La música de la primera frase había sustituido las palabras del adversario: bastaba devolver allí la mosca, cambiar una palabra. La segunda era una comparación del propio autor y podía quedarse como estaba. Cambiar una palabra quizá no bastara para explicar todo lo sucedido, pero tampoco exigía eliminar un párrafo.
No lo hizo. El testimonio no permite saber por qué; este ensayo no lo decide.
Corregir un manuscrito ajeno
Quien corrige un texto ajeno puede encontrarse con algo así.
El autor recoge lo que dijo su adversario y copia mal una palabra. Después sigue esa palabra equivocada para construir una comparación propia, que incluso le sale muy bien.
Si quien revisa va a corregir algo, debe corregir el primer lugar. Son palabras de otro y hay que restituirlas. La comparación posterior es del autor y no le corresponde modificarla. La distinción necesaria es entre la frase que recoge palabras ajenas y la que pertenece a quien escribe.
También puede ocurrir que quien revisa no lo haya advertido en absoluto. El manuscrito que devuelve tiene exactamente el mismo aspecto.
Al cerrar
Revius termina aquella nota con dos versos.
En el relato antiguo, una divinidad coloca una cierva en el altar para sustituir a la muchacha. Ahora lo que sustituye a la mosca es la música.
Entró en el libro en 1641, fue señalado en 1644, pasó a otra lengua en 1647 y sirvió para una burla en 1650. En 1904, los editores de las Obras reprodujeron la burla completa en una nota.
Las manos se sucedieron. La mosca y la música siguieron allí, cada una a su lado. Según aquel testimonio, solo el mugido desapareció en el camino hacia el francés.
Nota SAE opcional
La teoría SAE del sentido pone un límite: a qué cuenta pertenece algo está determinado en lo ocurrido, aunque un tercero no siempre pueda averiguarlo. Que el traductor lo advirtiera o no ya era un hecho para él. A tantos años de distancia y a través de un testimonio indirecto no podemos resolverlo. Es una nota al margen, no una prueba.
Leer el texto SAE relacionadoFuentes
Ensayo reescrito de forma independiente para lectores de español a partir del ensayo chino completo de esta serie. No es una traducción técnica íntegra de las Meditaciones: las referencias históricas de cada entrega se detallan por separado al final. Los pasajes se presentan en versión de esta serie; las notas de edición y los enlaces finales precisan las fuentes y los límites de lo que permiten afirmar. La eventual nota SAE es una comparación opcional, no una prueba.
Notas de edición y lectura
Los pasajes clave están en el volumen VII de Adam y Tannery: la comparación de Gassendi, hacia la página 338; la respuesta de Descartes y la larga nota que reproduce a Revius, hacia las páginas 388–389. Las transcripciones de la tipografía antigua contienen errores de OCR; al buscar musca o musica conviene atender a cómo se ha transcrito la s larga.
La eliminación francesa del mugido y la forma en que Gassendi señaló la diferencia se tratan expresamente como testimonio de Revius transmitido por los editores. No se infiere de ello una alteración deliberada, ni que el traductor advirtiera el problema, ni que el resumen perdido incluyera esta corrección.