La escena

Tres estafadores encuentran por separado a un brahmán que lleva una cabra y le preguntan por qué carga con un perro. Tras oírlo tres veces, desconfía de sus ojos y abandona al animal. Había tres voces, pero un solo plan.

Lo que la moraleja deja fuera

La misma afirmación en un diario, una publicación y un amigo parece tener tres confirmaciones. Sin embargo, todos pueden repetir la misma fuente. La repetición no añade entonces información; solo aumenta la sensación de certeza.

Volver a abrir el final

Importa menos cuántos hablan que de dónde procede lo que saben. No debemos ignorar el acuerdo, sino examinar su genealogía. Nuestros ojos pueden fallar y una mayoría puede fabricarse. Una confianza razonable necesita poner a prueba ambas cosas.