La escena

La hormiga trabaja durante el verano y la cigarra canta. El invierno separa a quien guardó reservas de quien no las tiene. La importancia de prepararse es evidente. Pero si la historia concluye que cantar merece hambre, borra también lo que la canción aportó al verano.

Lo que la moraleja deja fuera

La previsión puede ser condición de supervivencia. Quien organiza mejor los medios para vivir no obtiene por eso el derecho a definir el fin de todas las vidas. Una sociedad recibe algo del granero de la hormiga y algo del canto de la cigarra. No se trata de idealizar la imprevisión, sino de llevar varios valores hasta el invierno.

Volver a abrir el final

La obligación de ayudar tiene límites y la falta de preparación trae responsabilidades. No necesita convertirse en veredicto sobre toda una persona. Podemos construir un invierno que no mate sin imponer una sola ley para habitar el verano.