Quien soporta grandes caídas parece audaz; quien es prudente, temeroso. La misma pérdida, sin embargo, significa algo distinto en dos vidas.

Familia a cargo, gasto cercano y estabilidad de ingresos cambian el margen. Una inversión que impide dormir ya supera un límite real.

Al revés, no sentir miedo no vuelve seguro el riesgo. Quizá solo no lo comprendemos.

No demuestres carácter. Elige una exposición cuyo mal resultado todavía deje un segundo movimiento.

Retira del diálogo palabras de carácter como «agresivo» o «miedoso». Habla de plazo, pérdida, recuperación y efecto vital. Así una misma persona puede elegir distinto según el fin sin tener que demostrar valentía.