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Non Dubito

Volver a abrir el Zhuangzi · Guía · Antes de empezar

Una misma medida recorre estos 67 ensayos; solo la explico al final

Una invitación a volver sobre las historias y sus detalles, y a reconocer el espacio que las personas se dejan unas a otras.

Han Qin ·

Esta es la guía de Volver a abrir el Zhuangzi. La escribí después de terminar los sesenta y siete ensayos y la coloqué al principio.

1. Qué es esta serie

Sesenta y siete ensayos sobre el Zhuangzi. Cada uno se sostiene por sí mismo. Puedes entrar por cualquiera, sin empezar desde el principio ni comprometerte a terminarlos todos. Tampoco están escritos para llevarte a otro sitio. Cada asunto debería quedar lo bastante desarrollado como para que puedas tomarlo y pensarlo, sin haber cursado antes una asignatura entera. Puedes leer y marcharte. No debes nada.

2. No se trata solo de explicar qué dijo Zhuangzi

Las interpretaciones habituales suelen explicar sus ideas. A esta serie le interesa especialmente una capacidad del Zhuangzi: a veces, el paso decisivo no está en la idea expresada, sino en lo que el texto no termina de decir por el lector. Te entrega una fábula, una imagen sin explicación, una prueba. Aquí nos fijamos en ese otro aspecto: por qué habla de esa manera.

3. Por eso volverá a aparecer la palabra «corte»

En cada ensayo buscaremos un punto: dónde se interrumpe una lectura habitual. Llamarlo un corte no significa que quienes nos precedieron leyeran mal. Significa que esa lectura se detiene en un lugar y el texto todavía continúa. Puedes probarlo ya con dos ejemplos. ¿Encaja sin fisuras el sentido que hoy se da a «tres por la mañana y cuatro por la tarde» cuando lo ponemos junto al relato original? Y la expresión «la utilidad de lo inútil» deja media frase sin decir.

4. Una medida que reservo para el último ensayo

Los sesenta y siete ensayos utilizan una misma medida. Es sencilla: cabe en una frase. He dejado esa frase para la última entrega. Puedes intentar encontrarla antes por tu cuenta. Escoge tres o cinco ensayos y fíjate en qué tienen en común cuando juzgan si un pasaje funciona bien. Si encuentras esa medida antes de llegar al último, este ya no te servirá. Ese sería precisamente su mejor resultado.

5. Por dónde entrar

No hace falta empezar por el principio. Hay cuatro puertas; cualquiera sirve. Si quieres ver primero en qué consiste esta lectura, prueba el ensayo 1, sobre la muerte de Hundun, y el 4, sobre el hacha que levanta viento. Si prefieres recorrer de forma ordenada los siete capítulos interiores, el ensayo 11 presenta la ruta y los ensayos 12 a 29 la desarrollan. Es una propuesta de lectura y enseñanza de esta serie, no una secuencia antigua de lecciones históricamente demostrada. Si te interesa cómo una interpretación presenta sus pruebas y reconoce dónde debe detenerse, entra en el tercer grupo por el ensayo 30: Su Shi sostuvo que cuatro capítulos no eran de Zhuangzi.

Si quieres encontrar a quienes hacen cosas, el cuarto grupo empieza en el ensayo 42: el anciano que atrapa cigarras, el nadador de Lüliang, Qing tallando la madera y aquel gallo de madera.

6. Algunas reglas, antes de seguir

Primera: los ensayos dirán lo que piensan, pero no tratarán su juicio como punto final. Cada uno termina dejando una pregunta. No te pide una respuesta de examen: te invita a llevar lo que acabas de leer a tu propia vida y probarlo allí. Segunda: los ejemplos contemporáneos no nombran a sus protagonistas. Si apareciera el nombre de una empresa, tu atención podría desviarse a si compartes mi opinión sobre ella, cuando el corte debía tocar algo en ti. Tercera: la manera de escribir un pasaje, la calidad de sus ideas y la identidad histórica de su autor son tres cuestiones diferentes.

Decir que un texto deja menos espacio al lector no equivale a negarle valor, ni permite concluir, solo por eso, que no lo escribió Zhuang Zhou. Cuando se discute una atribución, se propone una lectura razonada y discutible, no una identificación ya resuelta. Cuarta: ninguno de estos juicios es definitivo. Los catálogos antiguos registraron cincuenta y dos capítulos; la versión que hoy se conserva completa tiene treinta y tres. Entre ambas hubo ordenación y trabajo editorial. No basta imaginar un manuscrito definitivo de autor al que se le perdieron diecinueve capítulos. Nuevos documentos y estudios pueden cambiar lo que entendemos del libro.

7. Para terminar

Esta serie tiene una posición propia, pero no te exige aceptarla como explicación final. Solo quiere hacer algo: abrir de nuevo esas historias que ya te resultan familiares. Piensa en el relato del Zhuangzi que mejor conoces. ¿Seguro que cuenta lo que crees que cuenta?

Texto y notas de lectura

Reescritura independiente para lectores de español a partir del ensayo chino completo. El inglés existente se escribió también de forma independiente, y las versiones en chino simplificado y tradicional ofrecen el texto íntegro. Los pasajes clásicos de la serie se presentan en versión española para estos ensayos, no como traducción completa de la obra antigua. Las comparaciones contemporáneas y las interpretaciones desarrolladas son lecturas del autor, no sucesos adicionales relatados en el original. Los enlaces a la investigación remiten a las versiones existentes en inglés y chino.

Pasajes, interpretaciones y fuentes

Aquí se reúnen los cuatro volúmenes de investigación que acompañan la serie, disponibles en inglés y chino. Los ensayos pueden leerse por sí solos; no hace falta leer antes los trabajos teóricos.