Literatura universal · Dostoievski, Crimen y castigo
Leer Crimen y castigo
La teoría, la segunda persona y la distancia hasta el arrepentimiento
Crimen y castigo suele resumirse como la historia de un asesino al que la culpa obliga finalmente a confesar. Pero el verdadero comienzo está antes del hacha: Raskólnikov ya ha dividido a la humanidad entre seres ordinarios y extraordinarios.
Estos cuatro ensayos siguen esa división hasta sus consecuencias: el asesinato como examen personal, Lizaveta como la segunda persona que el cálculo no previó, Sonia como sujeto y no como instrumento de salvación, y la diferencia entre admitir una derrota y arrepentirse.
- Ensayo 1 de 4Antes había escrito un artículoEl asesinato no demuestra la teoría: es el examen con el que Raskólnikov pretende averiguar a qué clase de hombre pertenece.
- Ensayo 2 de 4Siempre hay una segunda personaTodo sistema cerrado acaba encontrándose con alguien que no estaba en su lista y, sin embargo, vivía en el mundo.
- Ensayo 3 de 4Ella tampoco es libreSonia actúa bajo coacción: no es del todo impotente ni el instrumento femenino destinado a salvar a un hombre.
- Ensayo 4 de 4La derrota no es arrepentimientoConfesar y cumplir una pena cambian la conducta, pero no destruyen de inmediato la escala que separaba hombres superiores e inferiores.