NON DUBITO · Lecturas de cine
Lecturas de The Truman Show
Tres ensayos que parten de una vida fabricada para convertirse en contenido, examinan cómo el miedo puede hacer que el cautiverio parezca voluntario y llegan a la puerta que Truman atraviesa sin necesidad de demostrar antes que el mundo exterior será mejor.
Suele decirse que The Truman Show cuenta una historia de engaños. Pero Truman no tiene una vida original, oculta bajo las mentiras, que solo espere ser recuperada. Una empresa lo adoptó al nacer; su familia, su matrimonio, sus aspiraciones, los peligros y las explicaciones quedaron dispuestos antes de que pudiera juzgarlos. Más que «engaño», la palabra adecuada es «producción».
Estos tres ensayos avanzan desde el dispositivo exterior hasta el miedo interior y regresan a la salida. Se preguntan cómo un entorno fabrica de antemano los deseos con los que alguien habrá de gobernarse; por qué la comodidad y el miedo son las dos caras de un mismo control; y cómo la última respuesta de Truman separa una vida que se puede observar de una interioridad que ninguna cámara ha llegado a poseer.
I. No lo engañaron: lo fabricaron
La vida de Truman no se apoya en un pasado auténtico sepultado bajo las mentiras. Su mundo se ha organizado desde que nació para que solo pueda imaginar una forma de vivir.
II. El miedo que le instalaron
Al programa casi nunca le hace falta una puerta cerrada con llave. Instala miedo, inconvenientes, afectos familiares y explicaciones razonables hasta que quedarse parece una decisión del propio Truman.
III. Se detuvo ante la puerta e hizo una reverencia
Truman no tiene que demostrar que fuera todo será más seguro o más real. La pregunta final es quién tiene la autoría: ¿puede una vida aparentemente buena seguir perteneciendo a otra persona?