La escena
Bajo la pata del león, el ratón promete que algún día le devolverá el favor. El león se ríe y, aun así, lo libera. Más tarde, atrapado en una red, descubre que unos dientes pequeños pueden hacer lo que su fuerza no consigue. La fábula invierte con elegancia nuestra medida del poder.
Lo que la moraleja deja fuera
Sin embargo, el rescate posterior no podía justificar la primera decisión: el león desconocía la red. Si preserva una vida solo porque puede resultar útil, su clemencia se parece a una inversión. Limitar el uso presente de la fuerza y calcular un beneficio futuro no son el mismo gesto.
Volver a abrir el final
En la vida real la bondad no siempre vuelve para cortar nuestras cuerdas. Quien recibe ayuda puede desaparecer. La fábula demuestra que el débil puede sorprender; a nosotros nos deja una pregunta más difícil: ¿debe un ser probar su utilidad antes de que el poderoso le deba contención?