
En esta fotografía, los edificios más próximos al patio no forman un muro continuo. Varios grupos de torres de color gris claro avanzan hacia delante, dejando entre ellos huecos estrechos y alargados; a través de esos intervalos se ve otra hilera de ventanas, más rectilínea, al fondo. En la primera fila hay paneles de madera, ventanas y profundos espacios abiertos; la fila posterior se prolonga horizontalmente. Ambas están muy cerca, pero no se comprimen en un mismo plano. Ver la fotografía de las torres de despachos utilizada por el Getty Conservation Institute
Fijémonos primero en la persona situada un poco a la derecha del centro. Camina por el paso que queda detrás de las torres; por encima de su cabeza, unas piezas horizontales conectan la parte delantera con la trasera. Las grandes masas de hormigón cercanas, la hilera de ventanas del fondo y esa pequeña figura hacen visible un espesor que las vistas lejanas suelen aplanar. Las torres de despachos pertenecen al instituto, pero no se convierten sin más en miradores salientes de la fachada de los laboratorios.
El Instituto Salk está en La Jolla, California, en Estados Unidos, y fue fundado por Jonas Salk. Sus edificios principales, diseñados por Louis Kahn, se terminaron en 1965. Sigue siendo una institución de investigación biológica. En vez de resumirlo como un monumento dedicado a la ciencia, conviene comenzar por una pregunta menor: las mismas personas necesitan realizar experimentos juntas y también alejarse de la mesa de laboratorio para sentarse a pensar un rato. ¿Cómo reserva la arquitectura lugares distintos para ambas cosas? Presentación de la arquitectura del instituto
Una fila delante y otra detrás
Las paredes de hormigón de las torres son grandes, pero sus huecos no se reparten de manera uniforme. Los cerramientos de madera con ventanas se encajan en altos marcos, junto a paños enteros de muro liso. Por debajo y por encima de las ventanas hay espacios abiertos; las barandillas quedan retranqueadas respecto al marco. En esta fotografía horizontal alternan paredes macizas, cerramientos con ventanas y vacíos, mientras las líneas de los pisos vuelven a unirlos.
No es una fachada que repita la misma cuadrícula de ventanas en todas las plantas. En la imagen, sobre un piso con ventanas de madera puede aparecer un hueco abierto con barandilla; encima de ese hueco vuelve a haber un despacho cerrado. Las habitaciones y los espacios de conexión se muestran por separado en las torres. El contorno exterior de hormigón mantiene una escala común, pero dentro hay diferentes grados de apertura y cierre.
Miremos ahora entre una torre y otra. Las bandas acristaladas de los laboratorios de atrás no quedan totalmente ocultas. Al pasar de un muro cercano al siguiente, la mirada cruza un intervalo más oscuro, encuentra las ventanas del fondo y regresa a la torre contigua. La fachada tiene así dos continuidades: la fila delantera se dispone de manera intermitente, mientras la trasera mantiene la conexión a través de los huecos.
En el lado del patio también hay bancos de piedra largos y bajos. Muy pegados al suelo y mucho más largos que altos, introducen otra escala frente a las torres verticales. Las torres son lo bastante grandes para formar el límite del patio; a la altura de las personas, el suelo, los bancos, los pasos y las barandillas ofrecen lugares donde detenerse. La magnitud de la forma no elimina esas superficies menores de contacto.
Separar las dos filas desde el aire
La guía oficial del instituto utiliza una fotografía aérea como base. La parte superior de la imagen corresponde al oeste; el edificio norte se señala a la derecha y el sur a la izquierda. No hay que dar por supuesto, siguiendo la costumbre cartográfica, que arriba está el norte. Destacan dos largas cubiertas llenas de paneles solares; las torres de despachos de la primera fila parecen una sucesión de volúmenes cortos y quebrados que avanzan hacia el patio central. Ver el plano oficial de visita sobre fotografía aérea

Desde aquí se ve con claridad que el espacio entre las largas cubiertas y las torres no está completamente relleno. Entre ambas queda un hueco estrecho y alargado, atravesado en varios puntos por conexiones más cortas. La solemnidad del conjunto no procede de una masa única sin fisuras, sino del orden preciso que mantienen estas partes separadas.
Uno de los ángulos de las torres, hacia el patio, también cambia de dirección. Los despachos no solo miran de frente al edificio del otro lado: pueden abrirse asimismo hacia el extremo occidental del patio, en dirección al mar. Los quiebros de la vista aérea ayudan a explicar por qué, en la fotografía horizontal, unas ventanas parecen frontales y otras se retiran hacia un lado. No es que el fotógrafo haya torcido caprichosamente una fila de paredes planas: los muros y las ventanas tienen de por sí orientaciones distintas.
El patio de ladrillo rojo de la parte inferior de la guía pertenece al sector del edificio este, añadido en 1995, y no debe confundirse cronológicamente con la obra original de Kahn. Aquí se analiza sobre todo el conjunto formado por los dos edificios largos de arriba, las torres de despachos y el patio claro. La imagen, además, es solo una guía aérea: no muestra las divisiones reales de todas las estancias. Guía oficial de arquitectura
Los laboratorios reservan el espacio despejado para el cambio
Una vista interior de laboratorio del informe del Getty da un sentido menos vago a la palabra «abierto». A ambos lados hay mesas de laboratorio y estantes superpuestos; los instrumentos, las cajas y los libros ocupan la vista. En el centro solo queda un paso entre dos sillas giratorias, y un gran ventanal al fondo pone fin a esa profundidad. No es una sala de exposición vaciada de muebles: al contrario, el trabajo ocupa el espacio intensamente. Ver la figura 2.3 del informe, página 24 del PDF

Sin embargo, las estanterías laterales no llegan hasta el techo. Arriba todavía se ven el plano relativamente continuo de hormigón y las luminarias. Lo que separa las unidades de trabajo son principalmente las mesas, los armarios y los equipos, en lugar de un muro de carga cada pocos pasos. La fotografía solo muestra una parte, pero permite que estén presentes a la vez la amplitud del espacio estructural y la densidad de su uso cotidiano.
Los espacios experimentales de los edificios largos posteriores se dividen de otra manera que los despachos de delante. Según explica el instituto, tres plantas de laboratorios alternan con las plantas de instalaciones situadas sobre ellas. Las conducciones, la ventilación y otros servicios disponen de espacios propios, mientras se reducen al máximo los obstáculos estructurales dentro de los laboratorios. Cuando hay que revisar o modificar las instalaciones, no es necesario hacer todo el trabajo entre las mesas de experimentación.
Por tanto, «abierto» no significa únicamente una apariencia diáfana. Significa también que pueden cambiar la disposición de las mesas, los equipos y los grupos de investigación sin tener que replantear cada vez los apoyos principales del edificio y los espacios de las conducciones. La amplitud y unas instalaciones densas no son opciones excluyentes: al disponer estas últimas de un lugar propio, resulta más fácil mantener utilizable la primera.
La visita virtual de arquitectura del instituto añade que las plantas de instalaciones emplean vigas de celosía de hormigón, sin diagonales y con aberturas rectangulares, por las que pueden pasar las conducciones. Esta relación constructiva explica las grandes luces de los laboratorios. La sensación de pesadez o ligereza de las paredes en las fotografías del patio no ofrece, por sí sola, la misma explicación. Explicación oficial de las plantas de laboratorios e instalaciones
Al volver a la fotografía horizontal, la rectitud de las ventanas del fondo adquiere otro contenido. Corresponde a una zona de trabajo relativamente continua que puede reorganizarse, mientras los despachos de la primera fila ofrecen unidades más pequeñas donde detenerse. Un mismo instituto no exige que todas las actividades ocurran en el mismo tipo de espacio.
Los despachos tienen sus propias ventanas y un camino de vuelta
La guía oficial indica que los despachos individuales de las torres son para investigadores principales y otros investigadores de mayor experiencia, y que sus cerramientos incluyen ventanas correderas y persianas de protección solar. No todos los trabajadores disponen, por tanto, de una habitación personal equivalente. La distribución de los espacios no debe quedar oculta por el equilibrio entre izquierda y derecha que muestran las fotografías.
En la página siguiente del mismo informe, la vista interior de un despacho presenta otro reparto. Un escritorio y una silla giratoria ocupan un rincón; al lado, un sofá y unos sillones rodean una pequeña mesa redonda. Las estanterías suben hacia el techo y las ventanas se abren en dos paredes que se encuentran. El paso estrecho encajonado entre muebles en la imagen del laboratorio se convierte aquí en varios vacíos donde sentarse, girarse y conversar. Ver las figuras 2.4 y 2.5 del informe, página 25 del PDF

La habitación no reviste todo el hormigón con madera. Junto a los paneles y las estanterías de madera siguen a la vista el rincón gris de los muros y el techo; los muebles de escala menor y tonos cálidos se insertan en un marco arquitectónico mayor. El lugar puede acoger tanto la soledad como una conversación entre pocas personas: llamarlo «despacho de estudio» no obliga a imaginar una celda de uso exclusivamente individual. Bajo esta fotografía, el informe coloca una galería al aire libre: una sucesión de huecos rectangulares continúa hacia el fondo y la luz lateral corta el suelo en diagonal. Las habitaciones cerradas y los pasos abiertos forman parte del mismo grupo de torres.
Incluso mirando solo desde fuera, las fotografías permiten leer algunas funciones de los cerramientos con ventanas. El hormigón forma un marco exterior relativamente grueso; la madera divide su interior en partes menores y utilizables. La ventana no es simplemente un trozo eliminado de la pared. La transparencia del vidrio, el cierre de los paneles de madera y las finas líneas de las persianas permiten distintos estados de apertura en un mismo límite. En cambio, para saber cómo se manejan las hojas o cómo se organiza el interior hacen falta las explicaciones oficiales de detalle: no puede completarse esa información a partir de una fotografía lejana. Explicación del Getty sobre la composición de los cerramientos de teca
La independencia del despacho tampoco consiste en enviarlo al otro extremo del campus. Los pasos, las escaleras y los enlaces de la fotografía horizontal siguen estando entre las dos filas. Quien sale un rato del área experimental permanece en el mismo sistema de edificios de trabajo. La separación aporta distancia; las conexiones impiden que esa distancia se convierta en aislamiento.
Por eso este conjunto merece más atención de la que permite la fórmula «laboratorios más oficinas». Los distintos estados del trabajo no se diferencian solo en las placas de las puertas: se expresan en los volúmenes, la orientación de las ventanas, los grados de cierre y la distancia entre delante y detrás. La arquitectura ofrece condiciones para el trabajo compartido y la estancia individual; que la colaboración sea suficiente o el pensamiento libre depende también de cómo las personas y la institución utilicen esas condiciones.
El color de la madera en las fotografías actuales tiene asimismo una historia concreta. El programa de conservación de 2013–2017 intervino en 203 conjuntos de cerramientos de teca, conservó aproximadamente dos tercios de la madera original y sustituyó las partes gravemente dañadas. La regularidad actual incluye trabajo de mantenimiento; no puede describirse en su totalidad como material de 1965 conservado sin cambios. Sin embargo, lo más importante para entender la intervención no es añadir a la superficie una impresión de antigüedad, sino advertir que esos cerramientos deben seguir abriendo, cerrando, protegiendo y sirviendo a las habitaciones. Proyecto de conservación del Getty
El patio contiene más que una línea hacia el mar
Abramos ahora la conocida fotografía frontal del patio. Cerca de nosotros, un estanque bajo da salida a un canal estrecho; grandes superficies pavimentadas se despliegan a ambos lados hasta el extremo lejano. Las torres grises retroceden una tras otra hacia el mar, mientras el canal marca con extrema claridad la dirección central. Ver la fotografía del patio utilizada por el instituto

Pero ya sabemos que los lados no son dos muros gruesos. En los bordes de la imagen todavía se ven los huecos interiores de las torres, las ventanas de madera, las barandillas y los pasos a nivel del suelo. La profundidad central coexiste con las conexiones entre delante y detrás que se repiten en los laterales. El canal lleva la mirada a lo lejos; los intervalos entre las torres devuelven la atención a los edificios donde se trabaja.
El canal tampoco desemboca realmente en el Pacífico. En la vista aérea se aprecia que conecta con un estanque en el extremo occidental; la fotografía frontal sitúa esa línea de agua finita y el mar lejano en una misma dirección. La distancia geográfica sigue ahí, pero la composición los enlaza. Verlo con precisión explica mejor la fuerza de la imagen que decir, de forma general, que la arquitectura «se integra en la naturaleza».
Otra fotografía oficial del instituto coloca el sol poniente en la prolongación del canal; la luz intensa casi absorbe los detalles del fondo. Ver esta fotografía del atardecer en un momento concreto Frente a la vista diurna, el cambio más conmovedor quizá no sea que el edificio adopte otro color, sino que una misma dirección reciba de pronto un punto de llegada extraordinariamente luminoso. Es el resultado conjunto de la luz y el encuadre en un instante, no el aspecto invariable del patio durante todo el día.
Al mirar a lo lejos siguiendo el canal, es fácil considerar las habitaciones laterales como mero acompañamiento. La fotografía horizontal y la aérea las recuperan: junto a la gran superficie del suelo hay lugares bajos donde sentarse; en las torres hay ventanas que pueden cerrarse; detrás, zonas de laboratorio que pueden reorganizarse. El peso de este patio vacío procede también de las distintas formas de trabajar que aloja a su alrededor.
Lectura complementaria opcional | Después de darse la vuelta, ¿siguen siendo las mismas dos filas?
En «The Note Has Not Sounded. You Are Already Waiting.», ensayo en inglés, Han Qin estudia cómo participan la memoria y la expectativa en el reconocimiento del instante siguiente, y cómo se reorganizan cuando algo no encaja. En el Salk, podemos concretar esta pregunta en un giro de la mirada que todavía no hemos visto.
Después de observar la vista frontal hacia el mar, pensemos primero: si mirásemos hacia atrás desde el extremo occidental del canal, ¿seguiríamos viendo sobre todo grandes paredes grises a ambos lados, con la única diferencia de que la tierra sustituiría al mar del fondo? Precisemos esa expectativa y abramos después las dos fotografías de orientaciones opuestas de la página 10 del informe del Getty. Ver las figuras 1.1 y 1.2, página 17 del PDF

La fotografía inferior mira hacia el este. En primer término hay un estanque más ancho; las dos filas de torres convergen hacia el fondo, pero las ventanas, los huecos abiertos y las barandillas ocupan de repente mucho más espacio en la imagen. Las partes que, mirando al mar, quedaban recogidas a un lado del muro se despliegan desde la dirección contraria. No cambia solo el fondo: cambia también la cara que los edificios laterales dejan ver primero.
Comprobar los quiebros en la vista aérea anterior permite explicar esa diferencia. Si habíamos recordado las torres de un lado como un muro macizo y regular, lo que ahora debemos corregir no son las torres, sino nuestro esquema. Si desde el principio habíamos previsto que los cerramientos con ventanas se desplegarían, también podemos indicar en qué esquina habíamos leído esa expectativa.
Estas dos fotografías no registran un giro continuo realizado en un mismo momento. La figura 1.2 es expresamente anterior a la construcción del edificio este en la década de 1990, y el fondo lejano también difiere del actual. La comparación se limita al despliegue de las torres originales desde orientaciones opuestas. Esa diferencia temporal recuerda que, cuando algo no encaja, debemos comprobar tanto el punto de vista como la posibilidad de que el objeto haya cambiado.
La belleza cognitiva de SAE (Self-as-an-End) deja aquí un recorrido de ida y vuelta que puede verificarse: el edificio recordado prepara primero un lugar para la siguiente fotografía, y esa fotografía vuelve después más completa la memoria. El canal sigue en el centro y las dos filas continúan enfrentadas, pero ya no esperamos ver la misma clase de pared desde ambos extremos.
Imágenes y fuentes
Este texto se basa en fotografías estáticas, la guía aérea y las explicaciones de arquitectura y conservación publicadas en las webs oficiales del instituto y del Getty. No es un relato de una visita. La fotografía horizontal de las torres de despachos está acreditada a Elizabeth Daniels; la vista aérea no es una planta interior; las imágenes interiores del informe no se tratan como el estado original de 1965 ni como un registro en tiempo real de 2026. Se citan las explicaciones escritas de la visita virtual, sin presentar sus vídeos como pruebas que se hayan visionado.
- Presentación de la arquitectura del instituto: la parte original, las plantas de laboratorios e instalaciones y los materiales básicos.
- Guía oficial de arquitectura: la guía aérea, las torres de despachos y el patio, y la ampliación de 1995.
- Visita virtual oficial de arquitectura: textos y acceso a los vídeos sobre los laboratorios, las plantas de instalaciones y los detalles de los despachos.
- Proyecto de conservación del Getty: la conservación de los cerramientos de teca en 2013–2017 y la procedencia de la fotografía horizontal. No se utilizan distintas fotografías como una comparación del antes y el después de la restauración de una misma parte.
- Informe del Getty de 2017 sobre los cerramientos de teca: se analizan las páginas 17, 24 y 25 del PDF. El informe incluye planos históricos e imágenes de distintos años, que deben identificarse por separado a partir de sus pies.